mom-1331001_1920Si has sido madre recientemente seguro que habrás escuchado unos cuantos consejos y comentarios  bienintencionados (y, por otra parte, no solicitados) de parte de familiares,  amigos, vecinos y personas no allegadas que pasaban por allí.

En la mayoría de los casos estos comentarios no solo no nos ayudan,  si no que pueden incluso confundirnos aún más:  pero, ¿todavía le das pecho? Si ya no le alimenta… ¿por qué la llevas en brazos? (Pregunta real formulada por profesional sanitaria)… Se va a malacostumbrar. Pero qué bien va ahí (mi preferida, aplicable a portabebés o carrito indistintamente). Y un largo etcétera.

¿Qué podemos hacer ante esto? En primer lugar, tratar de comprender que se trata de una costumbre popular muy arraigada y que los humanos tendemos a opinar más de la cuenta sobre cuestiones que no nos deberían interesar. Y seguramente lo hagamos por ayudar…

Vale, una vez comprendido esto, ¿qué le digo a mi simpático vecino cuando me dice que hace mucho frío para sacar a la niña?  Pues mira,  si te quieres seguir llevando bien dile que va muy bien abrigada, o lo que se te ocurra. Y sobre todo, esto es muy importante: después de contestar esta conversación se autodestruirá en 10… 9… 8…

Bórralo de tu mente y haz como si nada hubiera pasado.

Y si no consigues borrarlo porque realmente te ha molestado, te invito a reflexionar lo siguiente:  ¿por qué puede ser que me moleste esto? ¿Cómo me siento? ¿Juzgada? ¿Cuestionada? ¿Hay algún tema que me moleste especialmente? ¿Me siento insegura en ese área?

Quizá me molestan los comentarios sobre lactancia porque quizá me siento insegura acerca de mi capacidad de nutrir al bebé (por ejemplo). Si me siento insegura en la latancia, ¿qué puedo hacer?

Si nos fijamos en lo que más nos altera podemos descubrir verdades interesantes que nos ayudan a evolucionar, y si realmente nos sentimos perdidas en un tema en concreto podemos buscar algún profesional competente en ese área o un grupo de apoyo en el que confiemos.

Siempre podemos dar la vuelta a una situación molesta y convertirla en una maravillosa oportunidad de aprender.

Cuando descubras que algo te hace sentir insegura, puedes repetir esta frase: “Soy la mejor madre para mi/s hijo/a/s”. Y también te regalo un ejercicio de respiración que va muy bien en estos casos:

Espira por la nariz lentamente, vaciando bien los pulmones, hasta que no quede nada de aire.  Deja que la inspiración fluya naturalmente,   también por la nariz. Repite dos o tres veces.

Y a ti, ¿te molesta alguna pregunta en especial? ¿qué haces en esa situación? ¡Deja tu comentario aquí debajo!

¡Gracias por compartir si te ha resultado interesante!

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